El día 8 de marzo se celebra el Día internacional de la Mujer. Y es la mujer precisamente el eje de nuestro trabajo, el cual disfrutamos plenamente cuidando de su salud a lo largo de las diferentes etapas de su vida haciendo hincapié en las distintas necesidades que va teniendo a lo largo de todo su desarrollo.

Desde la pubertad a la menopausia, la mujer pasa por distintas etapas que están ligadas a unos cambios.

Las hormonas y los genes tienen un papel importante en la salud de la mujer, así como los estilos de vida, los condicionantes sociales, económicos y culturales.

No se deben ignorar estos condicionantes, ya que pueden dar lugar a errores de diagnóstico o tratamientos médicos inadecuados. La OMS, Organización Mundial de la Salud, ya advertía en un informe del año 2009, que el hecho de pertenecer a un sexo u a otro tenía un gran impacto sobre la salud, y aunque se ha progresado mucho, todavía se sigue fallando en el mundo entero en dos etapas fundamentales de la vida de la mujer como son la adolescencia y la vejez.

El inicio de la menstruación

La primera menstruación (menarquía) aparece en la pubertad y es un momento muy importante en el proceso vital de la mujer y supone el inicio de una nueva etapa donde se dan unos cambios físicos, psicológicos y emocionales. Así como la menopausia, donde el cese de hormonas hace que lleve asociado también un importante cambio para la mujer.

Datos de la OMS advierten que las adolescentes y las mujeres jóvenes (15 a 24 años) tienen un riesgo mayor de infección por el virus del papiloma humano, HPV, que los niños y jóvenes varones del mismo grupo de edad. Este riesgo está asociado a prácticas sexuales poco seguras. Es muy importante que las chicas reciban una correcta educación sexual en esta etapa de su vida y un correcto asesoramiento ginecológico para poder evitar tanto enfermedades de transmisión sexual como embarazos no deseados, que en esta etapa supondrían un riesgo en la salud tanto de la madre como de su futuro hijo.

Las adolescentes y mujeres jóvenes tienen mayor riesgo de infección por HPV que los niños y jóvenes varones del mismo grupo de edad.

Es un error considerar que la mujer debe prestar atención a su salud sólo durante el embarazo y parto, etapa a la que se le da más importancia, y que la tiene, pero sin olvidar otras.

La menopausia

Durante la menopausia se debe prestar especial atención a las revisiones ginecológicas rutinarias, pues en esta etapa aumenta el riesgo de padecer procesos oncológicos. Las enfermedades cardiovasculares también son una causa importante de muerte entre las mujeres.

La identificación de diferencias de género en las enfermedades cardiovasculares ha permitido llevar a cabo estrategias de promoción de la salud y prevención eficaces, y como consecuencia una mejora en la salud de la mujer en muchos países del mundo.

El cáncer de mama

El cáncer de mama es la neoplasia más común entre las mujeres del todo el mundo entre los 20 y los 60 años. A día de hoy podemos decir que es una enfermedad curable siempre y cuando se detecte de forma precoz. Para ello contamos con la mamografía que es el método más eficaz para detectar el cáncer de mama en etapas tempranas. Es recomendable realizarse una mamografía anual una vez cumplidos los 40 años.

A día de hoy podemos decir que es una enfermedad curable siempre y cuando se detecte de forma precoz.

En estos últimos años hemos sido testigos de dos importantes avances que influyen de manera positiva en el cuidado de la salud de la mujer:

  • Vitamina D. En realidad se trata de una hormona que juega un papel fundamental en la salud de la mujer a lo largo de diferentes etapas. Su déficit puede estar ligado a problemas de infertilidad, preclampsia o diabetes gestacional. La deficiencia de Vitamina D también es un factor de riesgo para la osteoporosis y también está relacionado tener unos niveles bajos de esta vitamina con mayor prevalencia de determinados tipos de cáncer.
  • Uso de la tecnología láser aplicada a la ginecología. Se trata de un gran avance que nos permite solucionar tanto problemas estéticos como funcionales, mejorando siempre la calidad de vida de la mujer. La sequedad vaginal y la atrofia vulvovaginal durante la menopausia, lesiones cutáneas o la incontinencia son algunos de los problemas que la tecnología láser nos permite solucionar de forma sencilla. Es importante resaltar también el avance que el láser ha supuesto en el campo de la cirugía ginecológica mínimamente invasiva.

Es un hecho que las mujeres viven más que los hombres y que es importante que todos esos años vayan ligados a una buena calidad de vida.

En la Unidad de la Mujer del Hospital San Juan de Dios de Córdoba disponemos de todas las unidades especializadas para dar cobertura desde el punto de vista ginecológico a todas las etapas de la salud de la mujer, desde la adolescencia, anticoncepción, embarazo, menopasia, y procesos oncológicos. Trabajamos de manera multidisciplinar junto a otros equipos de especialistas ofreciendo siempre la máxima calidad asistencial a nuestras pacientes.

Pide cita en el ☎ 957 41 07 53 o a través de nuestro formulario de contacto.

Dr. Jose Eduardo Arjona

Author Dr. Jose Eduardo Arjona

Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Córdoba. Atención ginecológica integral. Especialista en ginecología y obstetricia.

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